
Mi poesía puede perfectamente no conducir a ninguna parte
Las risas de este libro son falsas!", argumentarán mis detractores
"Sus lágrimas, artificiales!"
"En vez de suspirar, en estas páginas se bosteza"
"Se patalea como un niño de pecho"
"El autor se da a entender a estornudos"
Conforme: os invito a quemar vuestras naves.
Como los fenicios pretendo formarme mi propio alfabeto.
"A qué molestar el público entonces?", se preguntarán los amigos lectores:
"Si el propio autor empieza por desprestigiar sus escritos,
Qué podrá esperarse de ellos!"
Cuidado, yo no desprestigio nada
O, mejor dicho, yo exalto mi punto de vista,
Me vanaglorio de mis limitaciones
Pongo por las nubes mis creaciones.
Los pájaros de Aristófanes
Enterraban en sus propias cabezas
Los cadáveres de sus padres
(Cada pájaro era un verdadero cementerio volante).
A mi modo de ver
Ha llegado la hora de modernizar esta ceremonia
Y yo entierro mis plumas en las cabezas de los señores lectores
Autor: Nicanor Parra - AntiPoeta.
Fotografia por Dafne Carvajal (La Pafa!)
http://www.flickr.com/photos/bolaca
Pobre patetica creatividad que por estos tiempos...
ya inexistente esta**


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